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28 de diciembre de 2015

¿Cómo será?


        En breve terminaremos el ciclo de 365 días - cuando no es bisiesto - y recibiremos al Nuevo Año. Y se me ha ocurrido compararlo con la emoción que siente un niño cuando sabe que va a recibir un nuevo regalo, y que a la vez, se hace la siguiente pregunta: 
       - ¿Cómo será, qué traerá, me gustará?






   
       Este año lo vamos a despedir a conciencia, ya sabemos casi todo lo que nos ha ocurrido, hemos pasado por todo, o casi todo. Hemos tenido éxitos, alguno que otro fracaso, hemos sufrido, amado; tenemos salud, unos menos que otros, pero lo más importante es que estamos vivos, y por ello, hay que dar gracias a Dios. Así que cojamos ese regalo de vida, y atravesemos el umbral del nuevo año con júbilo, con esperanza, con amor, y ahora no sé cómo… me ha venido a la mente “un zapato”.

        Siempre tengo problemas cuando es nuevo, no me adapto, me molesta, y tengo que ir al zapatero - varias veces - hasta que logro amoldarlo y empiezo a caminar.

       Si tenemos Fe, ilusión, esperanza, confianza en nosotros mismos y nos esforzamos, y además, tenemos la capacidad de soñar siquiera una vez como niños, estaremos en disposición de abrir por nosotros mismos esa puerta, y alguien nos tenderá una mano para seguir adelante.
      Que si el zapato no nos calza bien al principio y nos molesta, pues le ponemos “una tirita” y a seguir caminando,

        Os prometo que yo estaba viendo la Tele, hoy día 21.12.2015, y de pronto, me he levantado del sofá y me he llegado hasta aquí, a la cocina, y me he puesto a escribir sobre la encimera; y lo gracioso de todo esto es que lo estaba escribiendo para mí. Yo estaré sola en Noche Buena, y asimismo el día 31, por determinadas circunstancias. Pues sabéis lo que os digo: ¡Me comeré mis uvas tan ricamente! Hasta me he comprado hoy el ajuar: una blusa de tirantitos con su torerita, y además, como es tradición “la braguita roja”. Quiere decir esto que me arreglaré para mi, para estar guapa y alegre, para esperar el nuevo año como se debe de esperar, con el corazón rebosando alegría.

      Y ahora he pensado, que si esto que he escrito para mí, puede servir también a alguien que va a estar solo en estas fechas- para que se encienda una pequeña llamita dentro de su corazón- no habrá sido en vano el no haber finalizado la programación de la TV, que era pésima, haber descansado del Facebook al menos durante media hora, y tampoco habrá sido en vano el haberme levantado del sofá,
porque gracias a ello, y porque hoy estoy un poco sentimental, es que he tenido la ocasión de poder   hablar contigo y de abrirte mi corazón!

       “Mientras el corazón late, 
mientras el cuerpo y alma siguen juntos, 
no puedo admitir que cualquier criatura, 
dotada de voluntad, 
tiene necesidad de perder la esperanza en la vida”.

Julio Verne




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