...

...
Pincha en la imagen para acceder a la revista.

21 de abril de 2016

Inteligencia lógico-matemática.

Extraída de Google


       La llamada Inteligencia lógico-matemática engloba la capacidad para utilizar los números de una manera efectiva y de razonar adecuadamente empleando el pensamiento lógico, siendo esta última capacidad un proceso cognitivo que conlleva la selección de una respuesta de adaptación al medio basada en análisis y comparación de los diversos elementos que intervienen y forman un determinado contexto.
       Esta inteligencia permite a los individuos que la presentan más desarrollada, utilizar de un modo casi natural las cuantificaciones, proposiciones e hipótesis, es decir el razonamiento lógico.
       La inteligencia lógico-matemática junto con la lingüística, ya comenté en la anterior entrada, se utilizaban para elaborar el IC y se ha considerado siempre a los individuos que la presentan por encima de las demás inteligencias como los más “inteligentes”. Gardner considera que no es superior a los demás tipos porque frente a los problemas de la vida, las otras inteligencias poseen sus propios mecanismos para ordenar la información y manejar recursos para resolverlos y éstos, no necesariamente, se solucionan a través del cálculo.
       Se sitúa físicamente en el hemisferio izquierdo del cerebro y su máximo desarrollo es en la adolescencia hasta los primeros años de vida adulta, declinando a partir de los cuarenta años.

       Algunas características de las personas que presentan esta inteligencia son:

       Percibe los objetos y su función en el entorno.
       Domina los conceptos de cantidad, tiempo, causa y efecto.
       Utiliza símbolos abstractos para representar objetos y conceptos concretos.
       Demuestra habilidad para encontrar soluciones lógicas a los problemas.
       Demuestra interés por carreras como Economía, Tecnología, Informática, Derecho, Ingeniería, Química, Física…
       Crea nuevos modelos, percibe nuevas facetas en Ciencias o Matemáticas.
       Les gusta clasificar, categorizar, trabajar con pautas y relaciones abstractas.
       Poseen un buen razonamiento inductivo y deductivo.
       Les atraen los puzles y los crean encerrando en ellos un reto para encontrar un patrón escondido.
       Descifran bien códigos, comprenden y se comunican con el lenguaje de símbolos.
       Designan sistemas de notación esquemática (fórmulas) para procesos o contenidos temáticos.
       Crean conexiones significativas entre ideas incoherentes.
       Trabajan bien con redes conceptuales, diagramas de Venn, etc.
       Investigan hechos numéricos y analizan estadísticas sobre un tema.
       Crean hipótesis, deducciones lógicas sobre un tema. (si…entonces…).
       Emplean pasos específicos, operaciones, procesos, fórmulas y ecuaciones para resolver problemas.


       Hasta hace relativamente poco tiempo únicamente se pensaba que esta inteligencia se relacionaba fundamentalmente con las Matemáticas y, en todo caso, con la Física y Química o el Dibujo Técnico, pero se puede desarrollar en cualquier disciplina del conocimiento, reforzando las mismas y favoreciendo con el estilo de aprendizaje la consecución del objetivo primordial de la Enseñanza y Educación: Adquirir conocimientos y destrezas para la vida.
       Voy a exponer algunos ejemplos de cómo utilizar esta Inteligencia en el aprendizaje de otras áreas del conocimiento:
       Área de Lengua y Literatura: Proponer finales lógicos para una historia, elaborar una serie de ideas incoherentes y buscar conexiones entre ellas, transformar un texto literario en un gráfico, elaborar mapas conceptuales de un tema, transformar un texto en un poema geométrico.
       Área de Plástica: Trabajar intentando buscar posibles expresiones matemáticas que relacionen figuras geométricas, elaborar problemas con el posible movimiento de los cuerpos en el espacio.
       Área de Ciencias de la Naturaleza: Trabajar con las unidades de medida del mundo microscópico y de las grandes distancias del Universo, utilizar cálculos porcentuales y frecuencias para comprender el proceso aleatorio de la herencia de caracteres, interpretación de gráficas que muestran, por ejemplo, la variación del número de individuos de una población respecto al tiempo, resolución de problemas de Física y Química.
       Área de Ciencias Sociales: Elaborar líneas de tiempo interrelacionando diversos temas de una época determinada, resolver problemas de Demografía, plantear y pronosticar con datos la posible evolución de la población humana, proponer soluciones ante problemas reales basados en datos estadísticos.
       Área de Educación Física: Medida de tiempos, marcas, pesos, longitud, velocidad, aceleración en las diferentes actividades de la Educación Física.
       Área de Lenguas Extranjeras: Crear puzles basados en los conceptos de Gramática, vocabulario, construcción de frases...
       Área de Tecnología: Resolver problemas sobre materiales, electrónica, elaborar símbolos para componentes electrónicos...
       En todas ellas se puede estimular el pensamiento Lógico-Matemático.

       Además de todo lo anterior podemos también:

       Utilizar estrategias de interrogación
       Plantear problemas con final abierto.
       Pronosticar.
       Solicitar que justifiquen sus resultados, afirmaciones u opiniones.
       Utilizar el software, calculadoras, ordenadores etc., que existen a nuestra disposición y manejar todo ello de forma adecuada.

       Aprendamos a utilizar nuestra inteligencia Lógico-Matemática y enseñemos, los que nos dedicamos a ello, a los niños a disfrutar con ella.

       Un saludo.

       Howard Gardner, Inteligencias Múltiples 1997.
       Celso Antunes ¿Cómo desarrollar contenidos aplicados a las inteligencias múltiples?
       Experiencia personal








...