Programa Ediitorial EnR

26 de septiembre de 2016

La historia de una gota de agua y yo

Imagen de www.unicauca.edu.co
       "Acabo de lavarme las manos, cierro el grifo y observo que una gota de agua está “suspendida”, siento algo hipnótico en mi interior… la sigo observando y percibo que se ha detenido el tiempo y el espacio, estoy en el vacío dentro de una espiral infinita… comenzando así un viaje extraordinario.
       La gota de agua me lleva a su origen en ésta apasionante aventura que es su vida…
       Estamos en la nubes, preciosa sensación de ligereza y bienestar, las nubes bailan al son del viento, nos llevan de un lugar a otro, de pronto este baile se detiene, estamos encima de un lugar y sabemos que vamos a caer en forma de lluvia.
       Desde lo alto vemos la tierra, las nubes no saben de fronteras ni de guerras, de credos o de colores, solo vemos un trozo de tierra. Caemos sobre un paisaje árido, seco, hay mucho ruido y caos, sufrimiento y dolor.
       La lluvia cae torrencialmente, creamos charcos de agua y, poco a poco, nos vamos filtrando por la tierra. Sentimos el dolor, el gusto amargo de la sangre, el grito de almas enterradas… ¡cuánta angustia hay en la tierra! Nuestra presencia en ese lugar es muy apreciada y nos dan la bienvenida en sus corazones.
       Muchas personas salen para beber en el charco y nosotras entramos en el interior de una niña preciosa, con ojos vivos y brillantes, con una sonrisa radiante como el sol, su nombre es Laila. Al estar viviendo en su interior, hemos sentido su tristeza, tristeza profunda por incomprensión, no hay odio ni resentimiento, solo tristeza y miedo. Vive en un lugar asolado por el hambre y por la maldad de los hombres que matan por matar, sin atender a razones.
       Laila, ha oído un estruendo y ha sentido como todo se derrumba a su alrededor, se ha hecho pis, nosotros hemos salido de su interior y ella se ha ido.
       Nuestra nueva Historia comienza en el charco de Laila, el agua se evapora y nosotras volvemos a las nubes. Seguimos sintiendo ese sentimiento de tristeza e incomprensión que Laila nos ha dejado.
       Es bueno y agradable volver a casa y de nuevo la música nos hace bailar al son del viento, y una y otra vez nos llevan a lugares diferentes con Historias similares, en todos los rincones del planeta…
       Esta vez, la nube se ha detenido en lo alto de unos picos de unas montañas muy elevadas, cuyas cumbres están cubiertas por miles de gotas de agua convertidas en nieve. La Lluvia en forma de nieve empieza a caer y nosotros caemos en la palma de la mano de un señor que vive en solitario en estos parajes maravillosos, y mágicos.
       Este buen hombre nos mira y sonríe, él sabe que la vida de todos los seres que habitamos la tierra, bajo cualquier apariencia, es un ciclo de ida y vuelta. Él como nosotras tiene miles de historias que contar, a veces hombre y a veces mujer, a veces blanco a veces negro, a veces rico a veces pobre, diferentes culturas y diferentes épocas…
       Nos cuenta que la Historia de la Humanidad es triste y sangrienta, sigue sin comprender el comportamiento de algunos seres humanos: “han matado el conocimiento, quemando libros; han matado la sabiduría quemando y matando a sabios; han matado los valores humanos, aniquilando la vida de millones de personas… y siguen matando por placer”. Estos individuos siguen matando por un trozo de tierra, cuando la tierra no les pertenece; por unas creencias, cuando todos poseemos verdades o por materialismo, poder y dinero, cuando todo lo vamos a dejar aquí en nuestro último viaje.
       En esta historia de su vida, este buen hombre, nos contó que se había retirado a este lugar solitario con el silencio como compañero para realizar que después de muchas vidas, de muchas alegrías y penas, de paz y de violencia, de coraje y miedo… ha comprendido que el ser humano recibe un regalo sagrado que es la VIDA. Muchas veces nos confundimos porque vivimos de apariencias, deseando y ambicionando lo que no tenemos, de ahí que haya tanta insatisfacción, frustración, resentimiento y agresividad etc.
       La vida hay que vivirla en la serenidad y tener como objetivo la Felicidad. No podemos cambiar al mundo, pero sí podemos cambiarnos a nosotros mismos. Nuestra Historia es un continuo renacer.
       El viento nos trajo de nuevo a Casa con un sentimiento de gratitud y esperanza, elevando nuestro canto para que todos los seres humanos sientan y recuerden que somos gotas de amor, de paz y de serenidad. 


“Lucha por ser Feliz para que tu vida sea fértil”.
Imágenes de domdapaz.bolgspot.com



       “El agua es fuente de vida y es imprescindible para todos los seres del planeta, cuidémosla y no la desperdiciemos.”
Hasta la próxima aventura… 
       Y, en ese momento la gota cayó.”



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