PREMIOS LITERARIOS

El poemario "Un solo de saxo", de nuestra amiga Ana Montojo, ha ganado el XX Premio Nicolás del Hierro del Ayuntamiento de Piedrabuena (Ciudad Real). Felicidades Ana.

14 de mayo de 2017

La Visión

... de la Red                                 
       La Visión constituye un momento capital en nuestras vidas y llega en los momentos cruciales; la visión nos da fuerzas para sobrellevar las pruebas y poder comprender  y aceptar nuestro aprendizaje en la vida. Implorar por la visión es un  paso decisivo hacia la elección de nuestro camino. Se hace en silencio y en soledad para eliminar los ruidos exteriores e interiores y así poder vaciar nuestra mente y ver con claridad.
       En otoño me gusta pasear y adentrarme en el bosque, ver sus colores ocres y rojizos que relucen en las hojas de los árboles iluminadas por el sol; muchas de sus hojas han cumplido su misión a lo largo de las estaciones y en su recta final, caen en la tierra formando una estela que me guía a cada paso y me conduce a un lugar donde los corazones débiles no pueden llegar.
       Me lleva a una arboleda donde el aire me invita a sentarme; me siento y me apoyo en el tronco de un hermoso árbol y me doy cuenta de que forman un círculo, como un escudo que me protege. Me siento en seguridad y me abandono a la belleza y al silencio del lugar.
       Cierro los ojos y entro en un dulce duermevela. Mi alma vuela como un águila que me lleva a unas cumbres nevadas que me son muy familiares. Desde esa altura veo una pradera vestida con un manto de flores silvestres cuyo perfume llena el aire, es primavera y los arroyos corren llenos, al ritmo de alegres canciones. Cientos de pajarillos cantan y vuelan saludando a la primavera.
       Siento el manto de las flores, su frescura y delicadeza  bajo mis pies. Veo a un señor con un manto y una pluma, está de pie, mirando hacia el infinito azul y conectado a su alma en su mundo interior. Viendo a este señor me embarga miles de sensaciones y de emociones, es un momento sagrado de unión entre lo Divino y lo Humano. Siento una fuerza interior acompañada de una gran determinación para descubrir los misterios de la Naturaleza y de mi Ser.
       Hay un espectáculo de colores, sonidos, olores y belleza que solo la Naturaleza puede ofrecernos, todo se une en una caracola cuyo punto de partida es mi corazón y se va abriendo hacia el exterior hasta los confines del infinito azul.
      El señor del manto y pluma me dice: “todos los humanos somos como las gemas, unos somos esmeraldas, otros rubíes, otros zafiros… y otros simples gemas que se encuentran en el camino y todos forman el conjunto llamado Humanidad. Unas gemas están más pulidas que otras y cada una de ellas debe escribir su historia, deben pulirse hasta encontrar su propia forma y puedan irradiar su peculiar luz. Nadie es superior o inferior, todos somos diferentes pero hechos de la misma esencia.
      Hay que buscar el santuario interior para degustar el silencio y volver a lo esencial de nuestra vida. Muchos ojos han acariciado muchas realidades distintas, hay que encontrar la esperanza y crear el puente entre lo Divino y lo Humano.
       La nobleza del espíritu o la miseria moral son opciones de la vida. Vivimos en continuas contradicciones, soñamos con ser libres y nos encadenamos a las piedras del camino. Cada uno dibuja o escribe sus cómos, sus porqués, algunos se limitan a su pequeño trozo de tierra y otros son nómadas. Todos tenemos un destino y hay que ir a su encuentro.
      Para encontrar la paz tan necesaria, deseada y buscada por la Humanidad hay que encontrar el equilibrio entre la vida y el infinito, luchar por encontrar la belleza y la amistad y dejar a un lado el caos y las guerras. Cada ser se crea así mismo y siempre hay una  opción para crear belleza. La Madre Tierra no tiene preferencias pero sí una súplica “que los seres humanos busquen la unidad y la paz, que dejen de luchar para dominar el planeta”. El planeta no pertenece ni pertenecerá a ningún ser humano, solo pertenece al Gran Espíritu porque de él proviene y a él volverá-.
       Muchas veces los seres humanos basan sus vidas en el miedo y en la supervivencia por esto muy pocos llegan a encontrar la felicidad. Hay que parar para sanar las heridas, como un pájaro herido tiene que curar sus alas para poder volver a volar. La Madre Tierra vive en  equilibrio entre su vida y su esencia, tendiendo el puente del arcoíris entre el Espíritu y lo Humano. Amar es confiar en tu Esencia.”
      Al abrir los ojos tenía lágrimas por las emociones ligeras que brotaban de mi corazón, reflejos de los más vivos y brillantes colores que los sentimientos puedan cobijar, ligeros como plumas lanzadas al viento para que se conviertan en alas y poder volar.
 ... de La Red                                  
       Hay tanto que reflexionar pero sobre todo, tenemos que ser humildes ante la grandeza de la Naturaleza, tender puentes para que la belleza florezca y no elevar muros cuya materia prima es la tristeza. Todas las piedras deben ser pulidas, diferentes colores y diferentes tactos, pero al fin y al cabo, piedras que forman nuestro camino. No podemos olvidar que todas están hechas de la misma esencia que el diamante que todos poseemos en nuestro interior.
       La visión me ha enseñado a cambiar el egoísmo que se apodera de mi corazón por alegría y ligereza, así dejaremos de ser marionetas de nuestro ego. Caminemos hacia adelante, despacio y sintiendo la gratitud de estar haciendo nuestro camino.
    “Hay que encender una luz a la oscuridad del simple ser”, (Carl Jung)
    “Yo no soy lo que me sucedió, yo soy lo que elegí ser” (C- Jung)
    “Vivir es el instante, morir es el olvido”.




-------------------- Pincha en la imagen para más detalles ----------------------
EnR-TV

Pincha en "Lista de reproducción" para elegir tu vídeo preferido. Tienes 52 vídeos a tu disposición. De momento.

...