Retrospectiva




(foto de la red)

Nos encontramos
justo cuando tú volvías
y yo huía para siempre.

Me preguntaste yo que tal
y yo te respondí mi vida.
Te pregunté como te iba
y me contaste tú la tuya.

Te conté de mis hijos y su futuro,
tu a mí de tus hijas y sus maridos.
Te conté de mi salud y sus problemas,
tu a mí de tus desdichas y frustraciones.
Te pregunté como te iba la muerte:

igual que a mi, cada vez más cerca.

Y al final nos despedimos,
con una sonrisa
y una casi lágrima
y los recuerdos desbordados.

No se si buscarías en mi.
Yo te juro que busque,
como el sediento busca agua,
la luz que había en tus ojos
en aquellas noches de juventud y vida,
en aquellas noches de verano.

Cómo te habrá tratado la vida
que no encontré nada.