Sobre la mesa

SOBRE LA MESA

me esperan recuerdos
aburridos que están a punto
de desfallecer para siempre.

Las juguetonas palabras
tratan de confundirme
con realidades muertas,
grises, lejanas.

Procuran alejarme de aquellos
instantes tan amados
que me pertenecen.

Me aguardan impacientes,
son las imágenes de mi vida,

emociones que me invadieron
en los grandes momentos
de mi existencia,

vivencias compartidas con seres
que se perdieron por los recodos
del olvido más doloroso.

Sobre la mesa,
en la blancura infinita del alma,
trato de proteger aquellos recuerdos,
llenos de imágenes, que se acabaran
borrados en la bruma melancólica
de un atardecer cansado.

Quiero escribir, debo hacerlo
antes de que las ilusiones
huyan y mi mesa,

cubierta de un polvo rancio,
se llene de soledad.