Apariencias




Te maquillas la vida como lo haces con tu cara. Corrector de ojeras y de evidencias, crema coloreada para cubrir el lívido o el violeta del rostro y de tu arrogancia en desguace, rojo intenso en los labios que atrae la atención de los demás a la boca y no a los ojos, a la mirada, que no engaña.

Tienes la vida en ruinas, la existencia frustrada pero, cada día, representas un guion perfectamente escrito para que nadie lo note. Nunca, nunca reconocerás el fracaso, tu fracaso.

Impostas una sonrisa perpetua, ensayada ante el espejo de tu falta de respeto. Todo va bien, la procesión va por dentro, el orgullo y la soberbia por fuera.

Camen Fabre